EL POR QUÉ Y EL PARA QUÉ
DEL PSICODIAGNÓSTICO
ADEIP nació del
esfuerzo conjunto de un grupo de Psicólogos que advirtieron que el
Psicodiagnóstico y la Evaluación en general, había sido arrinconado
por los propios Psicólogos, producto de las "modas" que
lamentablemente campean en nuestra profesión. Estos parece que a veces
se encuadran más en ideologías dominantes que van en pos de autores "
à la page", y no ostentan un saber consolidado desde lo teórico y
justificado por éxitos y observaciones adecuadas.
¿Pero por qué, los
Psicólogos que fundamos Adeip, pensamos que el Psicodiagnóstico y la
Evaluación, es una actividad fundamental para nuestro quehacer?
Nuestra principal
aliada, en este proveer de razones, proviene de la propia práctica y
aunque parezca mentira, del "sentido común" ( no siempre tan común).
Todos sabemos que en
cualquier área de acción, desde la empiria más "simple", hasta la
ciencia más "dura", debemos aplicar maneras, modos, métodos...que nos
permitan hacer o lograr un efecto exitoso, acorde con el objetivo de
partida. Y estas manera de hacer dependen de un diagnóstico o
evaluación de la situación sobre la que se obrará.
Dependerá de la
descripción (diferenciación y/o evaluación) acertada de este punto de
partida (objetivo seleccionado), el éxito de nuestro accionar.
Para ejemplificar, de
la manera más simple, podríamos decir que nadie, martilla un clavo en
una pared, sin evaluar sus posibilidades de resistencia, en
concordancia con el grosor y longitud del mismo.
De aquí en más y a
poco que reflexionemos, no encontraremos ninguna actividad que se vea
libre de esta primera aproximación.
Entonces, si esto es
así, ¿por qué algunos Psicólogos, pretendieron o pretenden
desprenderse de toda actividad que implique, una evaluación o un
psicodiagnóstico?
¿Desde que
motivaciones y porqué nos preguntamos, se los ha tratado de ubicar tan
afuera de nuestra formación? Cada Psicólogo, sabrá porque.
Personalmente pienso que esta escotomización, permite no pensar en
ello. Creo, que a muchos, les conviene "negarlo", a través de
argumentos falaces, por el mero hecho de que en realidad desconocen su
implementación, o para evitar un trabajo esforzado y comprometido, que
no todos están dispuestos a encarar (por aquello de la Ley del menor
esfuerzo).
Lo cierto es que a
pesar de los rechazos, sin criterios sólidos u organizados desde
ciertas teorías (entendidas a la "argentina"), no hay actividad
Psicológica que no parta de un Diagnóstico, se llame Psicodiagnóstico
o Evaluación. Lo encontramos , en la Clínica (aunque sea desde las
llamadas "Entrevistas Preliminares", cuyo papel esencial, es el poder
diferenciar las estructuras prevalentes), en lo Educacional, lo
Laboral y lo Forense, por nombrar sólo las cuatro áreas clásicas de la
Psicología.
También es cierto, que
a pesar de todo lo dicho, estamos asistiendo, al crecimiento sostenido
de la demanda de formación y actualización, lo que se torna palpable a
través de ADEIP y las Universidades, las cuales nos aportan los datos
que permiten verificar la aseveración realizada.
Este crecimiento nos
indica que por suerte los Psicólogos, hemos desarrollado un
"antivirus", que nos permite salvar, la actividad básica y particular
de nuestra profesión. Lo que implica que hemos evitado "suicidarnos
profesionalmente", dejando agujeros que otros están deseosos de
ocupar.
-Ya sabemos que la
"naturaleza" tiene horror al vacío . Espacio que se deja, espacio que
se ocupa-
Tomemos conciencia:
abandonar, o criticar al Psicodiagnóstico, es como si un médico (valga
la analogía), renegara de sus recursos técnicos (análisis,
radiografías, topografías, ...por nombrar algunos) porque argumentara
que con su pericia clínica, es suficiente. Puede ser que ésta ,así lo
sitúe, no obstante, si posee la modestia del científico, jamás
rechazará los resultados de sus Técnicas Diagnósticas, pues son las
que reafirmarán sus hipótesis clínicas. Dándole seguridad a su
accionar posterior..
Y no, otra cosa sucede
en la Psicología. La clínica nos dará hipótesis que será necesario
corroborar con los resultados obtenidos, a través de las técnicas
utilizadas, o a la inversa, a partir de los resultados, la clínica
operará sus procedimientos, sin el riesgo de confundir una neurosis,
con una psicosis, donde una interpretación, descontextuada de la
situación de base, puede desencadenar una "tragedia". Y ésto hace, a
la responsabilidad que debe detentar todo Profesional, pero
especialmente, aquellos que trabajan con el psiquismo, para que su
praxis no se transforme en una actividad iatrogénica. Y ésto aparte de
no ser eficiente, desde el punto de vista profesional, es básicamente
un accionar carente de ETICA.
Espero que lo hasta
aquí escrito, sirva para reflexionar, esclarecer y reforzar, algunas
cuestiones, sobre la función e importancia del Psicodiagnóstico y por
extensión conceptual, de la Evaluación en General.
Liliana Schwartz
Presidenta ADEIP
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